lunes, 5 de mayo de 2014

Me vendí al sistema...

...y ahora publico este blog cada semana en El Universal, "el gran diario de México" (#sinónimospendejos).

Aquí lo pueden leer. 

martes, 13 de agosto de 2013

Todos somos Aeroméxico

Misteriosamente, de unos meses para acá me empezaron a llegar mails de castings. Los leo con detenimiento porque qué tal que alguno no está tan horrible y qué tal que yo doy el perfil y qué tal que me gano un dinero fácil. Hasta he ido a un par, pero no me gusta porque cada vez que me preguntan mi talla y yo digo que "mediana" casi se desmayan del horror. Así es ese pinche mundo. 

En ese pinche mundo también utilizan un bello eufemismo para la mayoría de sus solicitudes: "latino internacional". A veces también especifican cosas ridículas como "clase alta", "aspiracional" o "tipo Condesa" (jajaja). Pero ayer, por primera vez, me llegó uno que además de un muy bobo "look Polanco", decía con todas sus letras,"NO MORENOS". Y la marca era Aeroméxico. AeroM-É-X-I-C-O.

Y pues me indigné y lo tuiteé. 

Antes de seguir con el resto de la historia, debo decir que el mail también pedía "no güeros de ojos azules". Muchos tuiteros dijeron:

AAHAHAHA PERO SI DIGERAN K NO KIEREN WEROS ENTONSES NO PASARIA NADA K HIPOCRECIA 

La aclaración sí viene al caso. No tengo cifras oficiales a la mano, pero no hay que ser el INEGI para saber que el porcentaje de mexicanos güeros de ojos azules es mínimo (hola, @ricardogarzalau). Es como si en un anuncio "casual" de AeroNoruega pusieran a una familia típica de mexicanos. Porque la familia típica de noruegos es güera y la familia típica de mexicanos es MORENA, no NO MORENA como querían en el casting. No mamen.

Bueno, pues tuiteé y se empezó a retuitear y la gente se enojó con Aeroméxico. Ni fue trending topic ni nada (había cosas más importantes de qué hablar, como la reforma energética). 

Por un lado me daba un poco de cosa culpar a Aeroméxico, porque el mail no venía de ellos directamente: era de una agencia de modelos a la que, a su vez, una productora (Catatonia) le había pedido gente con determinadas características físicas. Y seguramente también estaba involucrada la agencia de publicidad. Allá lejos quedaba Aeroméxico... Pero pues al cliente lo que pide, ¿o no? No podía saber si ellos desde el principio solicitaron algo así como "Pero pura gente bien gooooooeeeeeei", con el implícito racismo de ese tipo de frases, o si eso lo habían asumido los de la productora o qué. Igual todo me dio asco, me dio coraje y odié ser cliente frecuente de Aeroméxico porque era la única marca conocida que se mencionaba en el correo.

Como sea, lo entendí. Y qué horror entenderlo, pero lo entendí. Porque llevo 30 años, ONCE MIL DÍAS DE VIDA, tragando publicidad mexicana. Y fuera de anuncios de programas de gobierno, oenegés, fundaciones o turismo que "folcloriza" a "nuestras culturas originarias", los morenos no existen. En general, no sólo los indígenas están borrados (a menos que aparezcan con su traje típico): también los morenos clasemedieros, citadinos y/o indiscutiblemente guapos para los estándares "occidentales" o "mainstream". Si su pantone alcanza ciertos niveles, ni modo, ni vengas al casting. O sea, el anuncio de Aeroméxico con una familia morena, sí, se hubiera visto "raro", porque nunca nadie en México ha visto algo así... en los medios. Se hubiera visto tan raro aquí como en el hipotético anucio de AeroNoruega.

Y todos sabemos, especialmente los que hemos tenido la desgracia de trabajar en publicidad, que las marcas no quieren nada "raro" ni "diferente" ni "original". Quieren quedarse en su centímetro cuadradro de zona de confort. Eso incluye gente blanca como parte de su imagen, aunque en la realidad la consuman personas con pieles de todos los tonos.

El problema es que eso nomás ayuda a que mugre racismo "invisible" continúe. Porque ya todo mundo lo vio en la tele-revistas-espectaculares-internet y cree que es lo "deseable", que lo blanco es lo bueno, que lo no-blanco... pues no es malo malísimo malérrimo pero "mejor no". Y entonces a nadie le suena raro que "chaparro prieto" sea un insulto entre los niños en las escuelas; nadie cuestiona que la revista Chilango, en sus especiales de "belleza chilanga", incluya a un brasileño, un uruguayo y un norteño (no sé si lo sigan haciendo, pero solía ser así); todo mundo se muere de risa con los trending topics racistas que DIARIO hay en Twitter (AHAHAHAHAHA ES K EL MEXICANO ES BIEN PIKARO) como si Paco Stanley siguiera vivo. Etcétera.
 
Y bueno, Mario Arriagada lo analiza muy bien aquí: http://www.nexos.com.mx/?Article=2204290&P=leerarticulo . 

¿Qué se puede hacer para no perpetuar este círculo vicioso tan imbécil? Si yo fuera una marca MEXICANA (¡y más si tengo al país en mi nombre!), le pediría a mi casa productora que me consiguiera a unos mexicanos bien guapos. No indígenas con traje típico. Mexicanos atractivos como los que vemos todos los días en todos pinches lados. De todos los tonos. Y entonces sí, cuando nadie se escandalice o incomode por ver a un moreno anunciando un producto, ya puedes meter también a un güero de ojos azules, Aeroméxico, y ya será todo felicidad y armonía multirracial. 

Y sí, Aeroméxico, ya publicaste un escueto comunicado de dos párrafos donde dices que no discriminas a nadie (tuviste que corregirlo porque la primera vez se te olvidó mencionar la raza o el color de piel... pero bueno, lo tuyo es transportar gente, no la alta literatura). Te tardaste doce horas, pero lo hiciste. Y sí te creo que el "NO MORENOS" haya sido redacción de la casa productora (conozco esos lugares, en los que con trabajos hay algún mexicano contratado... y si lo hay, tiene apellido extranjero o "de abolengo"). Pero ahora, como marca, deberías aprovechar para hacer algo INTELIGENTE en contra del racismo en México, del que, aunque fuera por accidente, ya demostraste no estar alejada. 

***

Epílogo
Pasadas las 12 de la noche me empezaron a llamar incesantemente de un número que no conocía. Como a la sexta vez contesté. Era la castinera o agencia de modelos que me manda los mails para reclamarme que había publicado información confidencial y que los había metido en un problema. También esclarecieron el misterio: en 2009, cuando estaba desempleada y rodeada de cajas de pizza y platos sucios, les mandé un mail con mi información diciéndoles que quería ser extra. Nunca me pelaron... hasta ahora. Y miren lo que pasó. 
 
En fin, yo a la castinera-agencia no la culpo, ellos qué, ellos nomás consiguen lo que las productoras y los clientes quieren. Así que déjenmelos en paz, Catatonia y Aeroméxico. Si quieren hacérsela de tos a alguien háblenme a mí. O al Conapred.

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ANUNCIO:
Próximamente, un episodio de El Podcats sobre el caso Aeroméxico, el racismo y la asquerosa publicidad nacional.