lunes, 28 de mayo de 2012

Mi mamá me mioma

Cuando me preguntan que si quiero tener hijos siempre les digo que estoy esperando que a los treinta y tantos me dé esa loquera que dicen que le da a las mujeres, que un día despiertan infectadas con el virus de la maternidad y les empieza a dar vueltas la cabeza y se agarran a cualquier hombre disponible para al otro día amanecer infectadas con el virus del embarazo.

Hace como un mes fui al ginecólogo justo porque ahorita NO quiero hijos (no tengo idea de qué hablar con los niños, me intimidan, no puedo hacerlos reír), a que me pusiera un DIU, porque soy chaira y estoy harta de las hormonas goooooei. Yo toda irresponsable no había ido en SEIS AÑOS (aquí el relato de la última vez). Como siempre, el doctor me fue diciendo que todo estaba chido, que qué bonito mi cérvix, que qué bonitos mis ovarios, que qué bonito mi tumor. ¡OH OH!

"¿Hay tumores en tu familia? Porque tienes uno".

Así me lo soltó el güey.

"¿Me voy a morir?", le pregunté, y me dijo que no. Pero después, y debieron grabarme para el canal esotérico, algo se apoderó de mí y le pregunté con una pinche preocupación que no sé de dónde salió, así con la voz quebrada y todo: "¿Y voy a poder tener hijos?".

¡Ajá! El virus de la maternidad zombi.

Me dijo que sí, que mi útero iba a quedar "bien bonito".  Yo luego guguleé y vi que una de cada cuatro mujeres tienen esas chingaderas en la matriz y que son de lo más inocuas pero en ciertos casos, como el mío, hay que sacarlos "para que no afecten la fertilidad".

Y ya, el miércoles pasado me lo sacaron y resultó que fueron trillizos, que Mimí El Mioma (como lo bautizó Bob) tenía dos hermanitos. Estuve dos días en el hospital, comí gelatina horrible y me dieron tal cantidad de medicinas que me imagino que por eso ahora traigo un insomnio inédito en mí, que normalmente tengo el superpoder de dormir 17 horas seguidas.

El doctor me dijo que seguramente me van a salir más miomas, entonces que "sí de favor" me vaya apurando a decidir si quiero tener hijos o no. ¿Queeeeé?

Todo sería más fácil si fuera un personaje de Jersey Shore y me embarazara de un rapero y ya.


132, Molotov, "los jóvenes" y otras cosas en un texto sin pies ni cabeza

Me encantaría tener 20 años. Y no me refiero a las cosas que corregiría de cómo los viví allá por 2003-2004 (por ejemplo, aprovechar mejor el hecho de que pesaba 50 kilos y que podía ponerme lo que yo quisiera, no dejarme pisotear por los hombres, viajar más aunque fuera sola, hacerme un buen corte de pelo, convertirme en artista-visual-tomadora-de-pelo), sino a que me gustaría tener 20 ahorita, en 2012, ser estudiante y estar metida de verdad en lo de #YoSoy132.

Nunca he sido muy activista, pero tampoco he sido agachona. En la secundaria intentaba (infructuosamente) organizar a mis compañeritos para no dejarnos de las ocurrencias ultrapendejas de los maestros. Por ejemplo, la vez que en pleno mes de mayo, el más caluroso en la Ciudad de México, tuvieron la brillante idea de obligarnos a usar la chamarra de deportes durante todo el día, porque de otro modo ya no estábamos usando el "uniforme completo" (aunque debajo trajéramos la camisa reglamentaria y el chaleco reglamentario y el conformismo reglamentario). Nadie me secundó cuando le dije al subdirector-cara-de-guarura que su nueva regla era inhumana y que no tenía ningún sentido.

En la prepa intenté (infructuosamente) ser parte de la huelga del 99, pero era sólo para la clase dominante: los chairos que vivían en el sur, las chicas que vestían Inditex sin que se les notara y que nunca tenían frío y mucho menos celulitis. Y en la universidad se me rompió el corazón al darme cuenta de que la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales no era rijosa ni guerrillera ni contestataria: todos eran una bola de pazguatos y los de los "movimientos" nomás tenían ocupado un salón en el que hacían su agosto sacando copias (¡VIVA LA REVOLUCIÓN!). Me acuerdo, por ejemplo, que cuando fue el mitin en el Zócalo el día del desafuero de López Obrador, NADIE faltó a clases, y a mí casi me reprueban en no sé qué materia pendeja porque CÓMO que había faltado ese día, si TODOS habían ido. Allá con el Peje fuimos a lo mucho siete pelados, y yo la única de Comunicación.

No ayudó estar en la pinche FCPyS, pero siento que mi generación entera es muy pazguata. ¿Qué hicimos? ¿Votar por Fox? Pffff. ¿Y LUEGO POR CALDERÓN? ¿Cómo alguien menor de 80 años pudo votar por Calderón? Bueno, ¿y los demás? ¿Ir al plantón del Peje? Pues sí, me acuerdo bien de que había unas chicas muy guapas contestando con besos y sonrisas las mentadas de madre de los automovilistas babosos. Estuvo chido, pero eran como seis personas.

Hace rato me acordé de una teoría que tenía en los noventa: la pazguatez de mi generación se debía a Molotov. ¿PERO CÓMO? ¡Si cantan la del "Gimme the Power" y te conminan a que no te haga bobo Jacobo! Pues sí, por eso. Yo pensaba que al poner al alcance de todos una protesta light, la gente ya se sentía moralmente satisfecha, como que que ya estaban quejándose y diciendo lo que pensaban y rebelándose contra la opresión del gobierno y de los medios pero ponle a Telehit porque ya mero empieza El Calabozo.

¿O es mi imaginación? O sea, no creo que sea culpa de esos güeyes, así de Tito y Micky y Paco y Randy recibiendo dinero de Televisa y del gobierno y pensando "Muahahahahahaha, con nuestras letras distraeremos los ánimos contestatarios de las juventudes del nuevo milenio". Para nada, su música está chingona, además hablo de Molotov como momento mediático, porque también había otros grupos por el estilo y ocurrió lo que Cucamonga llama la "chidización" de la tele, cuando ya se podían decir groserías y el "güey" dejó de escandalizar a las mamás. Pero es que me acuerdo de la secundaria: mis compañeritos se sentían ULTRA MALOTES porque tenían el ¿Dónde jugarán las niñas? y lo amaban y se sabían las rolas y unos hasta las covereaban. Corte a: me meto a su Facebook y van a votar por el PRI. Noooo, ps así cómo, ¡me los hizo bobos Jacobo!

Dicen que la de ahorita es la "Generación Zoé", pero creo que justo porque en la música (que está bien feíta, la verdad) no viene nada "revolucionario", los "jóvenes", que tiene chorros de tiempo libre para manifestarse y quejarse y fumar mota bien a gusto, le buscan por otro lado. Y afortunadamente pasó lo de la Ibero y etcétera.

En una semana se estrena Gimme the Power, el rockumental de Olallo Rubio sobre Molotov. Nada de mi teoría aparece en la película, al contrario, los pone como parte de una ruptura en la que se abrió la libertad de expresión. Y, lo más importante, le tira bien cabrón al PRI. Está buena, vayan a verla, sobre todo si están en su crisis de los 30 y andan nostálgicos de los noventa. Pero luego vayan a alguna cosa de #YoSoy132 y comparen y diviértanse y por favor no se les olvide no votar por el PRI.









viernes, 11 de mayo de 2012

Iba a hacer un post sobre Titanic

Porque el otro día la fuimos a ver (¡en 3D!), y nos la pasamos increíble. Entonces empecé a escribir y tuve un deja vu, porque todo lo que había que decir ya lo había dicho en mi anterior blog. Aquí.

Ash, ¿y ahora de qué escribo?

Ya me voy a dormir porque al ratito Carmen Aristegui (que a estas horas ya debe estar despierta enchinándose las pestañas: es lo injusto del "radio televisado") entrevista al babotas de Peña Nieto y quiero escucharlo, a ver si la caga durísimo el güey.

martes, 8 de mayo de 2012

Receta del vodclight

Porque usted lo pidió y porque nunca lo publiqué en mi antiguo blog, a continuación les compartiré la receta del vodclight.

Necesitas:
-Varias botellas de agua de litro y medio (según lo que planees chupar y la cantidad de amigos que le entrarán al vodclight).
-Por cada botella, un sobrecito de Clight de sabor compatible con el vodka: fresa, limón, naranja, piña, toronja. Evita sabores "tropicales" como sandía, piña colada, guanábana, horchata (¿es tropical?) o mango.
-Una botella de vodka. En mis tiempos chupábamos, lo confieso, Karat u Oso Negro. El Smirfnoff era un lujazo, y el Absolut ni hablar.

Instrucciones:
1. Tómale tantito a la botella de agua o tírala al piso sin pensar en los niños de la sierra que no tienen "el vital líquido" en sus comunidades.
2. Vacía el sobre de Clight en la botella. Agita por horas hasta que se disuelva.
3. Échale vodka. No hay una medida estándar: échale tantito, pruébalo, y si todavía aguanta, échale más. Así hasta que esté a punto de saber culero.
4. Beber (o no: también puedes cambiarte a una bebida más digna, pero si ya lo tienes ps sí se deja tomar).

Variaciones: si el vodka no es lo tuyo, puedes aplicar la misma técnica pero con otros alcoholes. Yo tuve mi etapa de beber ron y "mezcal" de panalito del Oxxo. Una vez hice una gelatina de horchata-rompope con Tonayán y fui la sensación de la fiesta... hasta que me puse de borracha impertinente a contarle mi vida a los invitados y no hallaban cómo zafarse de mí.

Recomendación 2012: mejor beban chela artesanal gooooooooooeeeeeeeeei. Ay no, pero en serio.

lunes, 7 de mayo de 2012

¡Plaqueta volvió! ¡En forma de ñora!

Pues ya para qué me hacía güey. No podía seguir posteando en Plaqueta y ya porque "ya no soy la misma". O bueno, sí, pero no. Aquel blog lo creó una Plaqueta que pesaba 50 kilos, odiaba la comida, tenía el corazón roto, era coda como la chingada, usaba tenis de colores, le daba pánico cortarse el pelo porque entonces detrás de qué cosa iba a esconder su carota, vivía con su mamá, pensaba que nunca iba a encontrar trabajo porque eso le habían vendido los profes de la UNAM, no conocía  a su verdadero padre (spoiler: ya lo conocí), usaba PC, veía películas "de aRrrrRRRrRrRrRrRrRrRrRrrRrrte", se emborrachaba con vodclight y viajaba en microbús.

Ahora, en cambio, uso cremas antiarrugas, le compro alimento marca Hill's Science Diet a mis gatos, ya no viajo en microbús porque vivo junto al metro y hay un montón de metrobuses por mi casa y porque los taxistas me platican historias muy chistosas, me corto el pelo con una rusa cuya dirección es secreta y veces uso zapato de tacón en días "normales".

Por ésas y otras razones, ya soy una señora. Pero eso sí: el diseño de mi blog sigue siendo horrososo. Y a veces, en algunas fiestas, todavía tomo vodclight (gulp).